Sería largo y complicado nombrar todas y cada una de las participaciones que hiciera el guitarrista Guille Martín a lo largo de toda su vida. Pero más extenso y difícil aún sería intentar contar la cantidad de amigos y allegados que sentían un gran cariño y afecto hacia él. Y es que allá por donde iba, Guille contagiaba a cualquiera con su desbordante personalidad y simpatía. Incluso padeciendo un mal tan terrible como es un cáncer, Guille no dejó nunca la sonrisa de lado ni su espectacular vitalidad. Su prematura muerte fue un jarro de agua fría para todas las personas que llegaron a conocerle tanto a la guitarra como de forma personal. No es de extrañar que desde entonces el mundo de la música se haya volcado para homenajearle de la forma más grande posible.